15 enero 2009

Grandes instantes del correo

Champ Libre a Editorial Castellote (telegrama)
Después de múltiples reclamaciones recibimos nuevos ejemplares de vuestra edición de La sociedad del espectáculo STOP Copiamos con turbación la nota mentirosa que has incluido y que dice como sigue: "Esta edición de La sociedad del espectáculo es la única autorizada por el autor en lengua castellana, habiendo desautorizado expresamente cualquier otra edición, especialmente la realizada por Editorial La Flor, ya que la misma contiene graves desviaciones respecto a la versión francesa original y al pensamiento del autor" [en castellano en el original] STOP Falta que el autor apruebe vuestra traducción que comporta casi tantos contrasentidos como la de Ediciones de La Flor STOP Vuestro proceder de gángster legalista os descalifica para siempre STOP No tendréis en ningún caso los derechos de ningún libro de Champ Libre STOP Ediciones Champ Libre



Editorial Castellote a Champ Libre [original en castellano]
Madrid, 5 de diciembre de 1977

Muy señores nuestros:

Con gran sorpresa recibimos su telegrama, en el que se pone de manifiesto una falta de honestidad profesional por parte de Vdes. con la que por primera vez, en nuestra larga tarea profesional, hemos tropezado. Su telegrama muy cómodo para que Vdes. queden libres de toda responsabilidad en una situación equívoca de la que los únicos responsables, y muy gravemente responsables, son Vdes., está lleno de inexactitudes y de falsas verdades a medias, de las que Vdes. parecen hacer una costumbre. Por ello creemos oportuno hacerle las siguientes puntualizaciones:
1. Cuando solicitamos y contratamos con Vdes. la edición de La sociedad del espectáculo, Vdes. jamás mencionaron, como era su grave obligación hacerlo, la existencia de otra edición de (en castellano) La sociedad del espectáculo. Si hubiéramos conocido esta situación, no nos habríamos lanzado a editar la obra.
2. Puestos al corriente por nuestro traductor del libro, y persona que ha tratado con Vdes. directamente, del espíritu quisquilloso del autor, decidimos que la traducción fuese realizada únicamente por dicho traductor que según sus propias manifestaciones, contaba en principio con el visto bueno del Sr. Debord y de Vdes. para verificar la traducción en condiciones que merecieran su beneplácito.
Verificada la traducción, pagada la misma, así como los derechos por Vdes. exigidos, nos encontramos con la desagradable sorpresa de que ya existía una traducción en castellano de la obra. Puestos al habla con nuestro traductor Fernando Casado, éste nos manifestó que dicha edición, era una edición no autorizada por el autor, y que Vdes. aseguraban ser los únicos depositarios válidos de los derechos.
3. Ante el hecho de que la edición realizada por Editorial La Flor, y no mencionada por Vdes. en ninguna ocasión, se estaba difundiendo rápidamente por todas las librerías de España, decidimos acelerar los trámites para poner a la venta el libro, confiando en todo caso en las características idóneas de la persona elegida para realizar la traducción.
4. Con gran sorpresa nuestra cuando el libro se puso a la venta, sin ninguna nota previa, nos encontramos con la desagradable situación de que los distribuidores en España de la Flor, divulgaban por las librerías, que la única edición que contaba con verdaderos derechos, era la suya, y que la nuestra era una edición pirata, pues Champ Libre no podía ceder unos derechos que no poseía. Ante esta situación, consultamos nuevamente, y con toda urgencia, dado los graves perjuicios económicos que este asunto nos estaba produciendo, con nuestro traductor y repetimos persona relacionada con Vdes., quien nos aseguró que se podía hacer constar que nuestra edición era la autorizada. Llegados a este punto, hemos de reconocer que pecamos no de gangsterismo como, con tan escaso sentido de la responsabilidad, Vdes. nos acusan, sino que pecamos de ingenuidad, confiando en que Vdes. actuaban de buena fe. Si no hubiésemos actuado ingenuamente lo procedente ante el sospechoso silencio inicial por parte de Vdes. en cuanto a la edición de la Flor, hubiese sido requerirles a Vdes. Para la devolución del anticipo de 2000 francos por Vdes. Recibidos, así como una indemnización por los gastos de traducción, estérilmente realizada.

De todas formas, y como prueba de nuestra buena fe a la que esperamos que Vdes. Correspondan con la suya, les proponemos la siguiente solución:
Primero: Dado que nuestra edición ha podido ser escasamente difundida en las librerías, por entrar en competencia con la edición ya existente, les proponemos enviarles a Vdes. la práctica totalidad de dicha edición a precio de costo, para que las inquietudes intelectuales del sr. Debord, queden plenamente satisfechas mediante la destrucción de los ejemplares por Vdes. condenados.
Segundo: Aparte del pago por parte de Vdes. Del costo de dicha edición, les sugerimos la oportuna conveniencia de devolvernos los 2000 francos. Creemos que esta sería la solución más honesta para ambas partes, pues no queremos sospechar que entre en sus propósitos ceder por tercera vez los derechos, para que en vez de dos, sean tres las editoriales perjudicadas.

En espera de sus siempre sorprendentes noticias, reciban un saludo de:
Jesús Castellote

P.D.: Por supuesto que no ignoramos que una interpretación legalista y rigorista de su contrato (artículo 5), nos obligaba, pero en condiciones normales, y no con otra edición castellana a la venta a enviarles la traducción antes de componerla, sin embargo, pensamos, que dadas las circunstancias descritas más arriba, y que Vdes. En buena ley no pueden ignorar, unida a la idoneidad de la persona elegida para la traducción con el consentimiento verbal de Vdes., dicha cláusula del contrato, no iba a ser invocada por Vdes. De forma tan poco realista y tan desconsiderada.



Guy Debord y Gerard Lebovici a Editorial Castellote
5 de enero de 1978

¡Castellote!

Tienes que ser verdaderamente una basura para atreverte a respondernos algo tan estúpido como tu carta del 5 de diciembre, después de los justos reproches que te hemos hecho.
Si es la primera vez en tu "larga carrera profesional" que te sucede esta desgracia, es preciso que esta "larga carrera profesional" se haya desarrollado bajo el franquismo. Se acabó. No queremos saber si eres tú más mentiroso que tu traductor, o a la inversa: no es ciertamente por azar que trabajáis juntos.
Las contradicciones de tu carta - que nosotros publicaremos - bastarían para juzgarte, incluso a los ojos de un niño pequeño bajo el franquismo.
Tú sabías perfectamente, basura, que los argentinos habían traducido La sociedad del espectáculo, puesto que se mencionaba en la edición de 1974 de Champ Libre, y que tu contrato con Champ Libre data del 5 de julio de 1976. Estos argentinos eran editores piratas, sin prevalerse, como tú, de un derecho exclusivo que no tenían; tu no eres entonces mejor que ellos, sino peor, puesto que no has hecho una traducción más exacta que la suya: una tercera edición mejor será autorizada en España.
Y puesto que sabías que otros piratas habían publicado este libro, y puesto que al mismo tiempo lo ignoras, pretendes entonces estar libre de la obligación "legalista y rigorista" de verificar la traducción con el autor.
¡Humo!

Se te reenvían tus dos mil francos. Tu madre.
Guy Debord, Gerard Lebovici



Editorial Castellote a Guy Debord
Madrid, 20 de enero de 1978

¡Debord!

Es necesario, para escribir una carta tan incongruente y tan llena de disparates, como la tuya del 5 de enero de 1978, que seas un cretino integral o un demente. No me interesa demasiado aclarar cuál de los dos es tu problema. ¿No ves, pedazo de acémila, que en ningún punto de tu carta recuerdas habernos expuesto con anterioridad y de una manera explícita la necesidad de competir con otra edición en castellano?, no es suficiente que lo hubieseis mencionado, no al hacer el contrato como es lo correcto, sino en una tirada vuestra (y pues nosotros no podíamos saber por esa sola mención que el mercado en habla castellana se encontraba inundado por otra edición). Pero se ve que para ti, pequeño burgués criado a la sombra del gaullismo, el dejar abandonada a una Editorial con una edición colgada como has hecho con nosotros, es cosa de poca monta ante la importancia que concedes a tu refinado divismo.

Tu sabes muy bien, gran cerdo, que lo único grave en este asunto es tu tremenda desconsideración y tu histérico comportamiento de intelectualillo de tres al cuarto. Te agarras a un clavo ardiendo para justificar lo injustificable. No contestas razonablemente al argumento sincero y fundamental de mi carta. Así que no te molestes en contestar de nuevo coceando, como un asno que en sus tiempos tuvo orejas, pues tu carta irá sin abrir al retrete, que es el sitio que le corresponde.

¡Publica también esta carta y tus florituras, me parece muy bien que la gente conozca lo que das de sí!

Muérete, cociéndote en tu propia salsa de elucubraciones pseudointelectuales.
Jesús Castellote

08 enero 2009

Consciencia



Todo de antes. Nada jamás. Jamás probar. Jamás fracasar. Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.

Rumbo a peor, Samuel Beckett

29 diciembre 2008

WBK al aparato

“No sé cómo hay escritores que todavía creen

en la inmortalidad literaria.

Me dan ganas de abofetearlos

para que reaccionen

y salven su vida”


Roberto Bolaño

Roma ayer por la mañana

07_maq

Las hormigas se comerán a Roma, está dicho. Entre las lajas andan; loba, ¿qué carrera de piedras preciosas te secciona la garganta? Por algún lado salen las aguas de las fuentes, las pizarras vivas, los camafeos temblorosos que en plena noche mascullan la historia, las dinastías y las conmemoraciones. Habría que encontrar el corazón que hace latir las fuentes para precaverlo de las hormigas, y organizar en esta ciudad de sangre crecida, de cornucopias erizadas como manos de ciego, un rito de salvación para que el futuro se lime los dientes en los montes, se arrastre manso y sin fuerza, completamente sin hormigas.


Julio Cortazar

24 diciembre 2008

1933 en el fondo es igual que hoy

El futurismo ha transformado radicalmente la literatura con las palabras en libertad, la aeropoesía y el estilo palabralibre veloz y simultáneo, eximiendo al teatro del aburrimiento mediante síntesis sorpresa ilógicas y dramas de objetos, magnificando la plástica con el antirrealismo, el dinamismo plástico y la aeropintura, creando el esplendor geométrico de una arquitectura dinámica que utiliza sin decoración y líricamente los nuevos materiales de construcción y el cine y la fotografía abstractos.

El Futurismo en su 2º Congreso nacional ha decidido superar lo siguiente:

Superar el amor por la mujer "con un amor más intenso por la mujer en contra de las desviaciones erótico-sentimentales de muchas vanguardias extranjeras, cuyas expresiones artísticas han caído en el fragmentarismo y en el nihilismo".

Superar el patriotismo "con un patriotismo más ferviente transformado así en auténtica religión de la Patria advirtiendo a los semitas que se identifiquen con sus distintas patrias si no quieren desaparecer".

Superar la máquina "con una identificación del hombre con la máquina misma destinada a liberarlo del trabajo físico y a engrandecer su espíritu".

Superar la arquitectura de Sant’Elia "hoy victoriosa con una arquitectura de Sant’Elia todavía más repleta de color lírico y originalidad en sus descubrimientos".

Superar la pintura "con una aeropintura vivida más intensamente y una plástica polimatérica-táctil".

Superar la tierra "con la intuición de los medios imaginados para realizar un viaje a la Luna".

Superar la muerte "con una metalización del cuerpo humano y la purificación del espíritu vital como fuerza mecánica".

Superar la guerra y la revolución "con una guerra y una revolución artístico-literaria de bolsillo cada década o cada dos décadas a modo de revólver indispensable".

Superar la química "con una química alimenticia perfeccionada con vitaminas y calorías gratis para todos".

Ahora poseemos una televisión de cincuenta mil puntos para cada imagen grande en pantalla grande. Esperamos el invento del teletactilismo, del teleperfume y del telesabor. Nosotros futuristas perfeccionamos la radiodifusión destinada a multiplicar el genio creador de la raza italiana, abolir el antiguo tormento nostálgico de las distancias e imponer por todas partes las palabras en libertad como lógico y natural modo de expresión.

LA RADIA, nombre que nosotros futuristas damos a las grandes manifestaciones de la radio es TODAVIA HOY a) realista b) cerrada en un escenario c) idiotizada por la música que en lugar de desarrollarse en la originalidad y variedad ha alcanzado una repugnante monotonía negra y lánguida d) una imitación excesivamente tímida del teatro sintético futurista y de las palabras en libertad de los escritores de vanguardia.

Alfredo Golsmith de la Radio de Nueva York ha dicho "Marinetti ha inventado el teatro eléctrico. Variados en su concepción los dos teatros tienen un punto de contacto en el hecho de que para su realización no pueden prescindir de un trabajo de integración, de un esfuerzo de inteligencia por parte de los espectadores. El teatro eléctrico requerirá un esfuerzo de imaginación primero de los autores, después de los actores y después de los espectadores".

También los teóricos y los actores franceses, belgas y alemanes de radiodramas vanguardistas (Paul Reboux, Theo Freischinann, Jacques Rece, Alex Surchaap, Tristan Bernard, F.W. Bischoff, Víctor Heinz Fuchs Friedrich, Wolf Mendelssohn etc.) elogian e imitan el teatro sintético futurista y las palabras en libertad, aunque todos están todavía obsesionados por un realismo puro ya superado.

La Radia no debe ser

1) teatro, porque la radio ha asesinado al teatro ya vencido por el cine sonoro.

2) cine, porque el cine está agonizando a) por una temática de rancio sentimentalismo b) por un realismo aún envuelto en ciertas síntesis simultáneas c) por infinitas complicaciones técnicas d) por un colaboracionismo banal y fatídico e) por una luminosidad reflejada inferior a la luminosidad autoemitida de la radiotelevisión.

3) libro, porque el libro tiene la culpa de haber dejado miope a la humanidad, implica algo pesado, estrangulado, ahogado, fosilizado y congelado (sólo vivirán las grandes mesas de palabras libres y luminosas, la única poesía que necesita ser vista).

La Radia suprime

1) el espacio o escenario necesario en el teatro, incluyendo el teatro sintético futurista (acción que se desarrolla en un escenario fijo y estable) y en el cine (acciones que se desarrollan en escenas rapidísimas variabilísimas simultáneas y siempre realistas).

2) el tiempo.

3) la unidad de acción.

4) el personaje teatral.

5) el público entendido como masa juez autoelegido sistemáticamente, hostil y servil, siempre tradicionalista, siempre retrógrado.

La Radia será

1) Libertad desde cada punto de contacto con la tradición literaria y artística. Cualquier tentativa de relacionar la Radia con la tradición es grotesca.

2) Un arte nuevo que empieza donde acaban el teatro, el cine y la narración.

3) Magnificación del espacio. No más visible ni enmarcable, la escena se convierte en universal y cósmica.

4) Recepción, amplificación y transfiguración de vibraciones emitidas por seres vivos, por espíritus vivos o muertos, dramas de estados de ánimo ruidosos sin palabras.

5) Recepción, amplificación y transfiguración de vibraciones emitidas por la materia. Como hoy escuchamos el canto del bosque y del mar mañana seremos seducidos por las vibraciones de un diamante o de una flor.

6) Puro organismo de sensaciones radiofónicas.

7) Un arte sin tiempo ni espacio, sin ayer ni mañana. La posibilidad de sintonizar estaciones emisoras situadas en diversas frecuencias horarias y la pérdida de la luz destruirá las horas el día y la noche. La recepción y la amplificación destruirán el tiempo con las válvulas termodinámicas de la luz y de las voces del pasado.

8) Síntesis de infinitas acciones simultáneas.

9) Arte humano universal y cósmico como voz con una verdadera psicología-espiritualidad de los ruidos de las voces y del silencio.

10) Vida característica de cada ruido e infinita variedad de concreto-abstracto y de real-soñado mediante un pueblo de ruidos.

11) Lucha de ruidos y de diversas distancias esto es un drama espacial unido al drama temporal.

12) Palabras en libertad. La palabra se ha ido desarrollando gradualmente como colaboradora de la mímica y del gesto. Es necesario que la palabra se cargue con toda su potencia esencial y totalitaria que en la teoría futurista se llama palabra-atmósfera. Las palabras en libertad, hijas de la estética de la máquina, contienen una orquesta de ruidos y de acordes ruidosos (realistas y abstractos) que sólo pueden ayudar a la palabra coloreada y plástica en la representación fulgurante de lo que no se ve. Si no desea recurrir a las palabras en libertad el radiasta debe expresarse en ese estilo palabralibre (derivado de nuestras palabras en libertad) que ya circula en las novelas vanguardistas y en los periódicos, ese estilo palabralibre típicamente veloz destellante, sintético y simultáneo.

13) Palabra aislada, repeticiones de verbos en infinitivo.

14) Arte esencial.

15) Música gastronómica, amorosa, gimnástica, etc.

16) Utilización de ruidos, de sonidos, de acordes, de armonías, simultaneidades musicales o ruidosas de silencios, todos con sus graduaciones de dureza in crescendo y in decrescendo que se convertirán en los extraños pinceles para pintar, delimitar y colorear la oscuridad infinita de la Radia dando cubicidad, redondez esférica, en definitiva geometría.

17) Utilización de las interferencias entre las emisoras y del nacimiento y de la evanescencia de los sonidos.

18) Delimitación y construcción geométrica del silencio.

19) Utilización de las distintas resonancias de una voz o de un sonido para dar el sentido de la amplitud del local dónde la voz se expresa.
Caracterización de la atmósfera silenciosa o semisilenciosa que envuelve y colorea una determinada voz/sonido/ruido.

20) Eliminación del concepto o fascinación del público que ha padecido una influencia deformante y perniciosa por el libro.

LA RADIA (1933) : F. T. MARINETTI y PINO MASNATA